La Comisión de Patrimonio Histórico de Sevilla, perteneciente a la Consejería de Turismo y Cultura, ha solicitado una revisión del proyecto de obras de rehabilitación para una vivienda en el Patio de Banderas. Esta petición se basa en la necesidad de reflejar fielmente la estructura de los muros que limitan el patio trasero por el norte y el oeste, ya que esta propiedad comparte elementos arquitectónicos importantes con los Reales Alcázares, un sitio declarado Patrimonio Mundial en 1987.
En un acuerdo tomado el pasado 3 de julio, la Comisión de Patrimonio Histórico argumenta que esta vivienda, identificada como la número dos en algunos documentos y la número tres en otros, es parte integral de los Reales Alcázares, compartiendo elementos cruciales con este monumento histórico. En años anteriores, el Ayuntamiento adquirió las casas números 7 y 8 del Patio de Banderas por más de cuatro millones de euros, destacando su valor patrimonial, artístico e histórico.
Estos inmuebles albergan elementos arquitectónicos del palacio original del Alcázar, datados entre los siglos X y XI, como arcos geminados decorados con policromías en tonos naranja y rojizo, motivos vegetales, geométricos y epigráficos, así como restos de la muralla original y de sus torres.
En relación con otras viviendas en el entorno, la Comisión de Patrimonio Histórico ha indicado la necesidad de revisar el proyecto de obras para asegurar que las intervenciones respeten la integridad de los muros que rodean el patio trasero por el norte y el oeste. Además, se recomienda mantener los sistemas constructivos tradicionales y realizar un seguimiento arqueológico.
Por último, se sugiere la elaboración de un nuevo proyecto que incluya las modificaciones pertinentes una vez se hayan realizado las investigaciones sobre los muros y el patio trasero en cuestión.










